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domingo, 26 de agosto de 2012

Opioides

Los opioides se recetan frecuentemente por sus propiedades efectivas analgésicas de aliviar el dolor. 

Tipos de opioides 


  • Los opiáceos naturales: alcaloides contenidos en la resina de la amapola del opio, la morfina sobre todo, la codeína y la tebaína, pero no la papaverina y la noscapina que tienen un mecanismo de acción diferente, las siguientes podrían ser considerados los opiáceos naturales: Las hojas de Mitragyna speciosa (también conocido como Kratom) contienen algunos opiáceos de origen natural, activa a través de los receptores Mu y Delta. Salvinorina A, que se encuentra naturalmente en la planta de Salvia Divinorum, es un agonista opioide kappa.
  • Semi-sintético opioides: creado a partir de los opiáceos naturales, como la hidromorfona, hidrocodona, oxicodona, oximorfona, desomorfina, diacetilmorfina (heroína), nicomorphine, dipropanoylmorphine, benzilmorfina y etilmorfina y la buprenorfina;
  • Completamente opioides sintéticos: como el fentanilo, petidina, metadona, tramadol y dextropropoxifeno;
  • Péptidos opioides endógenos, producidos de forma natural en el cuerpo, como las endorfinas, encefalinas, dinorfinas y endomorfinas.
  • También hay fármacos como el tramadol y tapentadol que no son químicamente de la clase de opiáceos, pero tiene acciones agonista de los receptores μ-opioides. Aunque su mecanismo de acción exacto no se conoce completamente, los dos tienen un modo de acción dual, el segundo modo de acción que parece ser en el noradrenérgico y serotoninérgico sistemas. Este segundo mecanismo de acción se descubrió durante las pruebas en donde el medicamento mostraron signos de analgesia, incluso cuando la naloxona, un antagonista de los opiáceos, se administró.



¿Cómo afectan los opioides al cerebro y al cuerpo?

Los opioides actúan adhiriéndose a proteínas específicas llamadas receptores de opioides, que se encuentran en el cerebro, la médula espinal, y el tracto gastrointestinal. Cuando estas drogas se adhieren a ciertos receptores de opioides, pueden bloquear la transmisión de los mensajes de dolor al cerebro. Además, los opioides pueden producir somnolencia, causar constipación, y dependiendo de la cantidad de la droga que se ha tomado, depresión respiratoria. Los opioides también pueden causar euforia porque afectan las regiones del cerebro que controlan lo que percibimos como placer.

¿Cuáles son las posibles consecuencias del uso y del abuso de los opioides?

El uso habitual de los opioides puede resultar en una tolerancia a estas drogas, lo que significa que los usuarios tendrán que utilizar dosis mayores para lograr los mismos efectos iniciales. El uso a largo plazo también puede llevar a la dependencia física y a la adicción, es decir, que el cuerpo se adapta a la presencia de la droga y si su uso se reduce o se suspende, ocurren síntomas del síndrome de abstinencia. Los síntomas del síndrome de abstinencia incluyen desasosiego, dolores musculares y de los huesos, insomnio, diarrea, vómito, accesos repentinos de escalofríos con erizamiento de la piel ("cold turkey") y movimientos involuntarios de las piernas. Por último, una sola dosis grande de un opioide puede causar una severa depresión respiratoria que puede conducir a la muerte. Sin embargo, muchos estudios demuestran que el uso médico de opioides analgésicos debidamente administrados es seguro y rara vez causa adicción clínica, la que se define como el uso compulsivo, frecuentemente incontrolable, de las drogas. Los opioides, si se toman exactamente como se indica en la prescripción, pueden usarse para manejar el dolor eficazmente.


                                                                                          Constanza Ceballos M.

miércoles, 15 de agosto de 2012

Abuso de Narcóticos: La Heroína

Peligros para la salud
El abuso de la heroína está asociado con consecuencias graves para la salud, incluyendo sobredosis mortal, aborto espontáneo, colapso de las venas y, particularmente en el caso de los usuarios que se la inyectan, enfermedades infecciosas incluyendo el VIH/SIDA y la hepatitis.

Los efectos a corto plazo del abuso de la heroína aparecen poco después de la primera dosis y desaparecen en pocas horas. Después de una inyección de heroína, el usuario dice sentir un brote de euforia acompañado por un cálido enrojecimiento de la piel, sequedad bucal y pesadez en las extremidades. Después de esta euforia inicial, el usuario pasa a una sensación de estar volando,  un estado en que se alterna entre estar completamente despierto y el sopor. Las facultades mentales se turban debido a la depresión del sistema nervioso central. Los efectos a largo plazo de la heroína aparecen después de haber usado la droga repetidamente por algún período de tiempo. Los usuarios crónicos pueden sufrir colapso de las venas, infección del endocardio y de las válvulas del corazón, abscesos, celulitis y enfermedades del hígado. Pueden haber complicaciones pulmonares que incluyen varios tipos de neumonía como resultado del mal estado de salud del toxicómano, así como por los efectos depresores de la heroína sobre la respiración.

Además de los efectos de la droga en sí, la heroína que se vende en la calle puede tener aditivos que no se disuelven fácilmente y que resultan en una obstrucción en los vasos sanguíneos que van a los pulmones, al hígado, a los riñones o al cerebro. Esto puede causar infección o hasta la muerte de pequeños grupos de células en estos órganos vitales.








La tolerancia, la adicción y la abstinencia
El uso regular de la heroína produce tolerancia a la droga, lo que significa que el usuario tiene que usar una mayor cantidad de heroína para obtener la misma intensidad del efecto. Este uso de dosis más altas lleva, con el tiempo, a la dependencia física y a la adicción. Con la dependencia física, el cuerpo se adapta a la presencia de la droga y puede sufrir los síntomas del síndrome de abstinencia si el uso se reduce o se descontinúa.
El síndrome de abstinencia, que en los abusadores habituales puede ocurrir tan rápido como a las pocas horas de la última administración de la droga, entre otros síntomas, provoca un deseo vehemente de usar heroína, además de agitación, dolores en los músculos y en los huesos, insomnio, diarrea y vómito, escalofríos con piel de gallina ("cold turkey" o "romper en frío"), y movimientos en forma de patadas ("kicking the habit", que literalmente significa "pateando al hábito"). Los principales síntomas de este síndrome alcanzan su punto máximo entre las 48 y 72 horas después de la última dosis y se calman después de aproximadamente una semana. A pesar de que el síndrome de abstinencia de la heroína se considera menos peligroso que el del alcohol o el de los barbitúricos, ocasionalmente puede ser mortal cuando un toxicómano con una dependencia fuerte a la droga y en mal estado de salud la deja abruptamente. 

Como afecta el abuso de la heroína en el embarazo?
El abuso de heroína durante el embarazo, conjuntamente con los muchos factores ambientales asociados ha sido vinculado a complicaciones adversas, incluyendo un bajo peso del bebé al nacer, lo que constituye un factor de riesgo importante para retrasos futuros en su desarrollo. El mantenimiento con metadona, en combinación con cuidados prenatales y un programa de tratamiento integral para el abuso de drogas, puede aminorar muchas de las consecuencias negativas, tanto en la madre como en el recién nacido, que suelen estar asociadas con el abuso de la heroína en las mujeres que no reciben tratamiento. No obstante, los bebés expuestos a la metadona en el embarazo generalmente requieren tratamiento para los síntomas del síndrome de abstinencia. 

Síndrome de abstinencia a la heroína
El síndrome de abstinencia de la heroína, conocido comúnmente como mono, es uno de los más fuertes entre las drogas de abuso.
Se localiza tanto a nivel físico como psicológico, siendo el primero el que provoca el cuadro más aparatoso.
Suele comenzar con moqueo, lagrimeo, calambres y dolores musculares, síntomas similares a una gripe, acompañado de una fuerte ansiedad, seguido de diarrea y vómitos. El cuadro se va agudizando según pasan las horas y puede acompañarse de convulsiones y alucinaciones.
Suele remitir a nivel físico entre el 4º y el 5º día. A nivel psicológico se extiende mucho más en el tiempo dependiendo del individuo.




                                                                                                               
Gif Animado capsule.gif

                                                                                                              Constanza Ceballos M.

domingo, 5 de agosto de 2012

Abuso de narcóticos

El dolor es una de las razones más comunes que la gente busque tratamiento médico. Los médicos pueden recetar varios medicamentos para aliviar el dolor. El más potente de medicamentos analgésicos son drogas.
Los narcóticos son ampliamente prescritos. Cuando se recetan para afecciones médicas, las drogas a menudo se prescriben para tratar el dolor. A menudo se da después de o que ofrece, junto con analgésicos menos potentes o menos eficaces.
Sin embargo, el uso de narcóticos se considera abuso cuando la gente usa drogas para buscar la sensación de bienestar además de aliviar el dolor de las aplicaciones de los narcóticos.

Los síntomas de abuso de narcóticos


    Usuarios de drogas puede desarrollar tolerancia y dependencia física y psicológica a ellos cuando los llevan durante un período prolongado.

    La tolerancia se refiere a una disminución de la respuesta a un medicamento, con dosis crecientes para lograr efectos similares.
    La dependencia psicológica se refiere al uso compulsivo de drogas en el que una persona usa la droga por una satisfacción personal, a menudo, a pesar de conocer los riesgos para la salud.
    La dependencia física se produce cuando una persona deja de usar el narcótico, pero experimenta un síndrome de abstinencia (o conjunto de síntomas).

    Los signos y síntomas de abuso de narcóticos

  • Analgesia (sin sentir dolor)
  • Sedación
  • Euforia
  • La depresión respiratoria (respiración superficial)
  • Pupilas pequeñas, ojos inyectados en sangre
  • Náuseas, vómitos
  • Picazón en la piel, enrojecimiento de la piel
  • Estreñimiento
  • Dificultad para hablar
  • Confusión, falta de criterio
  • Marcas de agujas en la piel.




                                                                            Constanza Ceballos M.

Diferencias fármacos y drogas

Un Fármaco es toda sustancia química, orgánica o inorgánica, de origen vegetal, animal o mineral, que al ser tratada, y gracias a sus propiedades, se usa para prevenir, diagnosticar y/o tratar de una enfermedad, y así, evitar la aparición de un proceso fisiológico no deseado, o modificar alteraciones fisiológicas con fines específicos. Pueden ser sustancias idénticas a las producidas por el organismo como por ejemplo las hormonas obtenidas por ingeniería genética, o ser sustancias químicas de síntesis que no existen en la naturaleza, pero que producen un cambio en la actividad celular.
Por otra parte, las Drogas, en farmacología, son toda materia prima de origen biológico que sirve para la elaboración de medicamentos, siendo el principio activo la sustancia responsable de la actividad farmacológica de la droga.
La primera diferencia entre una droga y un fármaco es el uso que se hace de la sustancia.Por ejemplo "la morfina es un fármaco utilizado para calmar el dolor grave de algunas enfermedades como el cáncer. Cuando desaparece el dolor, el enfermo no precisa más morfina y no sufre síndrome de abstinencia. Además cuando se administra en forma de medicamento oral, para liberarse de forma retardada, tiene poco atractivo para los heroinómanos. La heroína es una droga de abuso que se transforma en morfina en el cerebro humano y que no se utiliza en medicina para calmar el dolor, porque tiene más efecto psicotrópico que analgésico”. Por lo demás, las drogas inducen a las personas que las toman a repetir su auto-administración por el placer que generan, y el cese de su consumo, puede dar lugar a un gran malestar somático o psíquico.
Otra diferencia es la toxicidad de las drogas, que son tóxicas o nocivas en un rango de dosis extremadamente pequeño careciendo de valor como utilidad clínica.
Un contraste básico, es que los fármacos son recetados por un profesional luego de un diagnóstico, se dan con cierta prescripción de dosis y de regularidad en la toma para llegar a los efectos buscados, siendo gradualmente retirados cuando el cuadro se estabiliza. Contrariamente, las drogas, quedan al libre arbitrio de quien los consuma, generando prontamente cuadros de dependencia y ante una probable supresión, efectos de abstinencia tan descontrolables que al sujeto no le queda más opción que volver a consumirlos, convirtiéndose en adicto.





                                                                                                                Constanza Ceballos M